22 de enero de 2010

México reprueba en protección a la infancia: OCDE

México es el segundo lugar entre los países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) que más descuida a los niños.

El primer informe sobre el bienestar de la infancia, elaborado por el organismo internacional, “Haciendo lo mejor para los niños”, señala que México se ubica en el penúltimo lugar, sólo después de Turquía, en proporcionar seguridad, salud, educación y vivienda a los menores de 17 años.

Asimismo, indica que dentro de las 30 naciones que fueron estudiadas, México es el que menos destina recursos públicos para el sector infantil, ya que ejerce menos de la cuarta parte de su presupuesto anual. Mientras el promedio del gasto en la niñez de la OCDE es de 125 mil dólares anuales (más de mil 600 millones de pesos), México sólo destina 24 mil dólares, equivalente a 312 mil pesos al año.

La tasa de mortalidad infantil mexicana, de 18,8 muertes por cada mil nacimientos, es tres veces superior a la media del resto de países de la OCDE.

Sólo Turquía presenta una proporción similar, ya que el resto de miembros de la OCDE oscila entre las 6,2 muertes por cada mil nacimientos, como el caso de Hungría, y las 2,3 muertes por cada mil, como Islandia.

México es, además, el país perteneciente a esta organización con mayor tasa de fecundidad adolescente, con 65 partos por cada mil mujeres de entre 15 y 19 años, mientras que el promedio de la OCDE se sitúa en 15 nacimientos por cada mil chicas.

La analista de Datos de Familia de la OCDE, María Carmen Huerta, negó en conferencia de prensa que el Gobierno mexicano "permanezca indiferente" a su infancia, y señaló que sí "se están haciendo cosas, aunque quede mucho por hacer".

Por ejemplo, Huerta se refirió a la disminución en un 22 por ciento de la pobreza infantil en México desde 1990 hasta 2000, y afirmó que políticas gubernamentales como las transferencias monetarias han logrado incrementar el ingreso de algunas familias desfavorecidas.

Además, la OCDE destacó como datos positivos la alta tasa de vacunación infantil, del 98,1 por ciento, o el elevado consumo de leche materna de los niños mexicanos, de los cuales un 92 por ciento recibe este tipo de lactancia.