27 de enero de 2010

Noticias, Cortinas de humo y el Rating

      El maestro David Velasco académico del ITESO
en su participación semanal 
En el programa Forma y Fondo, de RadioMetropoli
Con los periodistas


Miércoles 27 De Enero 2010.


Tan futboleros como somos, no deja de impactar el atentado sufrido por el futbolista paraguayo Salvador Cabañas, aunque sea del América, se trata de un jugador muy querido por su afición y la violencia de que fue víctima ha sido condenada en diversos ámbitos. Desde quien cuestiona que un jugador profesional de fútbol no tiene por qué desvelarse y mucho menos en un antro, así sea de lujo, hasta quien se atreve a poner en tela de juicio el funcionamiento de este tipo de establecimientos o la corrupción que priva en las procuradurías de justicia.

El caso es que, una vez que pasó la conmoción del terremoto en Haití, ahora sucede el atentado contra Cabañas. Aquí es donde quisiera llamar la atención sobre la diferencia que hay entre noticias que son cortinas de humo y noticias que nos informan sobre el acontecer mundial, nacional y local. Por supuesto que no es noticia que la SCT prepara la convocatoria para licitar la entrega de la red de fibra óptica para su explotación comercial; ni es noticia que Cd. Juárez se ha convertido en la ciudad más violenta del mundo y que, además, ahí se asesine a quienes luchan porque se les haga justicia, como a Josefina Reyes. Tampoco será noticia el encarecimiento de los productos de consumo básico o que haya más gente en el desempleo y la desesperación, o que México ocupe uno de los primeros lugares en pornografía infantil o que haya más de 7 millones de “ninis”... Es decir, jóvenes que NI trabajan NI estudian.
Ni qué decir del debate en torno a la reforma política propuesta por Felipe Calderón y las críticas que éste lanza a quienes no piensan como él. Bueno, para no ir tan lejos, no será noticia de amplio debate la decisión de invertir los fondos de pensión de los trabajadores de Jalisco en un desarrollo turístico de lujo, cuando por otro lado, el dirigente de las administradoras de fondos para el retiro, las Afore, se pronuncia en contra de usar esos fondos, que son para el retiro, en un mecanismo para combatir el desempleo. Pero, al parecer, lo importante es el estado de salud del futbolista paraguayo...

El problema que veo no es si un asunto es más importante que otro, sino la presión a la que se ven sometidos los medios de comunicación para ganar audiencia. Parecería un círculo vicioso. Si queremos estar informados de los asuntos que más nos afectan o nos benefician, se requiere de patrocinadores que les interese invertir en un medio que les garantiza amplias audiencias. El problema se complica cuando algunos medios, especialmente la televisión, privilegian un tipo de noticias, las más amarillistas, las más emocionales, las que más impactan y otras noticias, de no menor impacto en la vida de la gente, se dejan de lado, se censuran o se tratan de diversa manera como aquella imagen repetida hasta la saciedad de un policía tirado en el suelo y golpeado por manifestantes de Atenco; el abuso de policías contra las mujeres, eso ni se mencionó. Lo mismo sucedió en la represión de altermundistas en mayo del 2004 en Guadalajara, por supuesto que no se pasan imágenes de los provocadores reunidos en un punto determinado, antes de infiltrar la manifestación de altermundistas. De la lucha contra el narcotráfico en Jalisco, no se mencionan las víctimas civiles de operativos de la policía estatal, las detenciones arbitrarias, la tortura y los tratos inhumanos y degradantes.

Es decir, hay noticias y noticias, pero sobre todo, hay cortinas de humo para distraer a la gente de sus preocupaciones cotidianas. Pero, además, hay una cerrada competencia entre los medios, la televisión, la radio, los medios impresos, sometidos a la férrea dictadura del rating. Por si fuera poco, es cierto que también hay intereses políticos de por medio, hay claras estrategias de comunicación de los poderes fácticos, de los movimientos y organizaciones sociales, de los partidos políticos y de las diferentes dependencias gubernamentales. A todos les interesa imponer una visión de la realidad, su propia visión. Lo que no sale en la tele o se dice en la radio, simplemente no existe. Y para que algo exista, es necesario que aparezca en los medios. ¿No me parece grave lo que le pasó a Salvador Cabañas? Por supuesto que es grave, pero es más grave desenmascarar los mecanismos ocultos y las redes de corrupción que favorecen ese tipo de acontecimientos y el tratamiento dado por los medios de comunicación.