3 de febrero de 2010

Alternancias y ajustes de cuentas

Maestro David Velasco académico del ITESO
en su participación semanal 
En el programa Forma y Fondo, de RadioMetropoli
Con los periodistas



             Radio Metrópoli. 03/02/2010. Alternancias y ajustes de cuentas

Los hechos de violencia nos siguen impactando. No menos las denuncias de los nuevos ayuntamientos, encabezados por priístas y un perredista, realizan contra las anteriores administraciones municipales panistas. De las primeras, la masacre de varios adolescentes en Cd. Juárez, nos dicen que fue un ajuste de cuentas entre bandas rivales; de las segundas... Bueno, digamos que se trata de otra manera de decir que se trata de un gobierno diferente. Nada garantiza que, de darse una nueva alternancia, los actuales gobiernos municipales de la ZMG no se encuentren en la situación de los anteriores gobiernos panistas.
   

La supuesta guerra contra el narcotráfico, derrotada en más de un sentido por más golpes espectaculares que anuncia el gobierno federal, encubre otra guerra, aparentemente invisible y se da, precisamente, en contra de quienes denuncian las violaciones a los derechos humanos cometidas por los militares, los marinos, las policías federales y demás agentes gubernamentales. Se trata de otro tipo de ajuste de cuentas, del que menos se habla y se informa con detalle, por cierto. Ya hemos comentado en otras ocasiones de que en esta supuesta guerra contra el narcotráfico, nunca acabamos de saber quién está contra quién, porque una de las denuncias más sonadas de estos días, y a propósito de la masacre de los adolescentes en Cd. Juárez, es precisamente la denuncia del diputado federal panista, Javier Corral, en contra del gobernador priísta de Chihuahua, José Reyes Baeza, en el sentido de que su campaña fue financiada por el narcotráfico y que es simple espectador de la batalla que libran sicarios de uno y otro cartel que se disputan la plaza, o espectador de los diferentes planes del gobierno federal, tan inútiles y que sólo han servido para incrementar la violencia, de la que, para variar, las mujeres son las víctimas más frecuentes al padecer diversos abusos de militares y policías. No es casual, además, que en Chihuahua se haya retirado al ejército del mando y coordinación de las acciones, ni que organismos internacionales hayan denunciado sistemáticamente en diversos foros, el fracaso de la intervención de fuerzas federales en aquél estado en donde han ocurrido el 35% de los más de 15 mil asesinatos en supuestos asuntos del narcotráfico.

Por otro lado, no son menos escandalosas las denuncias y señalamientos que las actuales administraciones municipales de la ZMG han hecho en contra de los gobiernos panistas, lo mismo sucede en el relevo del congreso local. El tan celebrado año de Hidalgo, no es precisamente para celebrarse, sino para que sea documentado y, en su momento, como en el caso de Tonalá, se presenten las correspondientes denuncias civiles y penales, lo que corresponda en cada caso. Este tipo de alternancias pueden traer algo positivo, siempre y cuando la gente común y corriente, la gente de a pie, como decimos coloquialmente, esté debidamente enterada y se forme una opinión de hechos que, para los fundadores del PAN representan una vergüenza enorme. Diversos estudiosos de los gobiernos locales explican que uno de los mecanismos para que ocurra la alternancia, tiene que ver con un cierto estilo de clientelismo político que se expresa en el aumento de la nómina. Pagar favores políticos con empleos de niveles medios y medios superiores, empleados de confianza que se incrementaron de manera escandalosa. Hablar del servicio civil de carrera, parece más una ilusión; sin embargo, es una de las propuestas ciudadanas que habría que establecer.

Del otro ajuste de cuentas, la que realizan los sicarios de los grandes cárteles del narcotráfico, en realidad ocultan dos de las mayores ineficiencias del gobierno federal, la escasa o nula labor de inteligencia y la ausencia de control financiero. Que estas dos elementales estrategias de combate al crimen organizado no se estén dando, sólo puede significar la complicidad de altos funcionarios gubernamentales con los capos del narcotráfico, como se ha venido documentando recientemente. De ahí que el ajuste de cuentas que más nos preocupa es aquél que cobra sus principales víctimas en los periodistas y los defensores de los DH, sólo por denunciar estos hechos.