13 de marzo de 2010

Miguelito sí murió intoxicado



La muerte del niño Miguel Ángel López Rocha, ocurrida el 13 de febrero del 2008 por una falla orgánica múltiple, se debió a una intoxicación severa con arsénico después de caer al agua contaminada del Río Santiago, determinó la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

En la recomendación 12/2010, emitida a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el organismo determinó —tras una investigación de la Coordinación de Servicios Periciales— que el menor tenía 51 microgramos de arsénico en su cuerpo, concentración entre 4 y 10 veces más a la permitida en una persona.

El documento de la CNDH indica que la Conagua incumplió con su deber de dictar medidas que garanticen la salubridad, tratamiento, aseguramiento precautorio de materiales y residuos peligrosos o contaminantes de las aguas del río.

Agrega que vivir cerca del Río Santiago constituye un riesgo para la salud y vida de las personas por la contaminación de metales pesados, y que la Conagua viola los derechos a la salud y a la conservación de un medio ambiente sano.

Exhorta a la Conagua a reparar el daño cometido a la familia de López Rocha por las omisiones de funcionarios federales e indica que interpondrá una denuncia ante la PGR para sancionar a quien resulte responsable.

Urge a la institución a tomar medidas necesarias para informar a la población vecina del cuerpo de agua sobre los riesgos y a iniciar procesos de limpieza del mismo.